Sótanos

En los sótanos de sus mentes
se abarrotan, como cacharros,
argumentos pesados, horribles,
apartados del aire
para evitar el juicio de la memoria;
la más ciega de nuestras criaturas interiores.

Abro la herida, la disecciono;
La maldad es un monstruo ridículo.
Su naturaleza es incomprensible.

En el palacio de la razón
penetra la luz a raudales
y no puede esconderse la conjura de los necios.
La vergüenza de su debilidad,
el hedor del miedo que los alimenta,
ha sido expuesta como síntoma
de la peor enfermedad de nuestra especie.

Img 1747

Escultura de Jorge Rando que se expone en su Casa Museo en Málaga.

Screenshot

“Dream on” por Carmen de Auriago

Cuando nacemos

¿Qué es una pared, sino la invención
de un lugar contenido por la mente?
Pero una mente vacía de lo innecesario
sabe que su cuerpo no termina
en la yema de los dedos
si adquiere consciencia de su lugar;

Y, si su lugar es amplio,
tanto más amplio como su pensamiento,
esa persona habita un lugar tan inmenso
como pueda creer.

Nuestro sol rojo

Más allá de la exocéntrica esfera de fuego,
mucho más allá de la benigna calidez
que complace la vida en esta Tierra,
amanece nuestro sol rojo
en los recodos que compartimos.

Resplandece,
gigante completitud indivisible
entre tu pecho y el mío.

Irradia esperanza,
porque somos esperanza;
la pasional bocanada de una promesa vestal.
el amor en los ciclos infinitos,
invocación a las fuerzas
que operan en el tejido del cosmos,
tanto más allá de lo eterno.

Screenshot

“Pasión” por Carmen de Auriago

Comparte: